En el Areópago o Consejo de Caballeros Kadosh trabaja desde el grado 19º hasta el 30º.

El masón verdadero trabaja para el beneficio de los que vengan después de él, así como para el adelanto y la mejora de sus semejantes. La mayoría de los hombres desea dejar una obra que perdure más allá de sus días y su generación: ese es el impulso instintivo dado por el Gran Arquitecto del Universo, y encontrado a menudo en el corazón humano más duro. Sembrar para que otros puedan cosechar, trabajar y plantar para los que ocuparan la tierra cuando estemos muertos, proyectar nuestra influencia lejos hacia el futuro y vivir más allá de nuestra hora.

Al llegar al grado 28 es donde se encuentra la Logia del Consejo de los Caballeros del Sol y que  representa el Edén. Con el primer esfuerzo de una conciencia naciente, los Hombres han asociado al Sol, su luz y calor del día, considerándolo como un benefactor por su influencia y energía, por lo que le han atribuido poderes sobrenaturales.

Finalmente, el Iniciado alberga la esperanza que sus estudios y la práctica de éstas le permitan llegar a ser un Caballero Kadosh. La palabra Kadosch, Kadosh o Kadesh, con que se distingue el grado 30, según los etimologistas masónicos, significa santo, sagrado, consagrado, puro, purificado, lo que da a comprender claramente, que el Masón que esté en legítima posesión de este grado, debe hallarse exento de todo vicio y preocupación.

Los grados que se trabajan en un Areópago son:

  • 19°

    Gran Pontífice o Maestro Escocés

  • 20°

    Maestro Ad Vitam

  • 21°

    Patriarca Noaquita o Caballero Prusiano

  • 22°

    Caballero de la Real Hacha o Príncipe del Líbano

  • 23°

    Jefe del Tabernáculo

  • 24°

    Príncipe del Tabernáculo

  • 25°

    Caballero de la Serpiente de Bronce

  • 26°

    Escocés Trinitario o Príncipe de la Merced

  • 27°

    Gran Comendador del Templo

  • 28°

    Caballero del Sol o Príncipe Adepto

  • 29°

    Gran Escocés de San Andrés o Gran Maestro de la Luz

  • 30°

    Caballero Kadosh