ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE, LA REGULARIDAD, EL ESCOCISMO Y EL RITO

Frente a la necesidad de aclarar algunos conceptos básicos y con la finalidad de echar luz, a un principio tan caro a nosotros los iniciados, vamos a plantear en tres preguntas y con la intención de cumplir nuestro cometido y fundamentalmente evitando la confusión o algunas afirmaciones vistas o leídas que no se acercan al concepto claro, limpio y sin macula. Nuestro Ilustre y Muy Poderoso Soberano Gran Comendador Fabian Troyanovich 33º explica estos términos:

REGULARIDAD

¿Cuándo un Supremo Consejo es regular?

Cuando cumple con las Constituciones de 1762 (llamadas de Bordeux), con las Constituciones de Federico de Prusia de 1786,(llamadas de Berlin) y la declaración de Principios de la Convención de Lausana de 1875.

No existe ningún Cuerpo Masónico por encima del Supremo Consejo.  Su reconocimiento se obtiene con la aprobación de los Supremos Consejos Confederados que analiza si el peticionante cumple o no con lo establecido en las Constituciones arriba mencionadas.

Un Supremo Consejo puede ser declarado irregular solamente por la Conferencia Internacional de supremos Consejos Confederados en la que se trate dicho tema. En nuestro caso la Confederación Pan Americana de Supremos Consejos del REAA

Existe la creencia que, si la Gran Logia que tiene relaciones de amistad con el Supremo Consejo de su país declara irregulares en el Simbolismo a los miembros activos del Supremo Consejo, éste Supremo Consejo queda en situación irregular.

Ningún Supremo Consejo depende para su regularidad de otra entidad masónica. La relación que puede existir entre un Supremo Consejo y otra entidad masónica es con la firma de un Tratado de Paz y Amistad que regla, mientras dicho tratado esté en vigencia, formas de convivencia del trabajo masónico, procedimientos y entendimiento entre sus miembros, pero de ninguna manera involucra temas de regularidad o reconocimiento internacional.  Un Supremo Consejo para funcionar como regular, no necesita del reconocimiento de ninguna Gran Logia sino exclusivamente del reconocimiento de los Supremos Consejos Confederados.

ESCOCISMO

El Rito Escocés Antiguo y Aceptado es un sistema iniciático de enseñanza de treinta y tres grados que debe ser celosamente protegido. Los Supremos Consejos están obligados a defender la pureza del Rito y controlar que los HH.·. que militan en él, aprendan correctamente sus enseñanzas.

En la actualidad su administración, adoptada por todas las Grandes Logias y Supremos Consejos regulares, se divide en dos: las Grandes Logias administran los primeros tres grados denominados simbólicos, a saber: el de aprendiz, Compañero y Maestro, y los Supremos Consejos los grados 4º al 33º, denominados grados filosóficos o Escocistas en los que el maestro masón puede seguir su instrucción después de haber completado los primeros tres grados.

Para que un hermano pueda incorporarse al Escocismo se le exige únicamente que sea un maestro masón con una antigüedad mínima de dos años, que haya obtenido su maestría masónica en una logia regular, independientemente del rito que se practique en ella.

El Escocismo es una escuela de formación.

Los HH.·. que se enrolan en el Escocismo deben estudiar exhaustivamente y practicar las enseñanzas de cada uno de los grados, para que, al actuar en el mundo profano, esparzan con su ejemplo y su acción el ideario masónico.

Se debe realizar un trabajo de perfeccionamiento intenso y fecundo con el objeto de crecer intelectualmente. Una labor realizada en conjunto, con discusiones filosóficas de nivel, es el objetivo para que todos los hermanos puedan beneficiarse con cada uno de los trabajos presentados. Nuestro deseo es que el día de mañana los hermanos que conduzcan el Escocismo posean un nivel y una capacidad superior a la nuestra.

De ninguna manera se rechaza la base gremial de la Masonería y acepta el método de enseñanza del Simbolismo. Como es consciente que su origen se encuentra en la Masonería operativa exige que, para su ingreso, los hermanos posean los primeros tres grados simbólicos.

El Escocismo coincide en considerar que los secretos que fluyen por el rico cauce de la filosofía masónica, son los portadores de una verdad en cuya esencia se puede descubrir la razón existencial del individuo, su origen y su destino, y que, a esa verdad oculta, sólo se puede llegar a través de la iniciación. Solamente dentro de los muros discretos de la Masonería se puede vivir el secreto, estudiarlo sin pausas y sin prisas, profundizar su rico contenido, captar el significado oculto de cada movimiento y de cada palabra de los rituales.

El Escocismo agrega en sus grados superiores ingredientes esotéricos cuyas raíces se hunden en la más rica historia de las civilizaciones. La profundidad de los conocimientos a los que dedicaron su preclara inteligencia sabios del lejano oriente, sirios, egipcios, persas y hebreos, constituyen las columnas básicas de un edificio en cuyo interior el Hermano se da cita con el pensamiento y el método lógico de los filósofos griegos y de aquellos que hasta hoy han continuado su búsqueda de la verdad.

El objetivo no es el propio encuentro, ni siquiera el simple conocimiento de las obras que ellos nos legaron. El Escocista debe poner de manifiesto toda su capacidad autodidáctica para convertirse a su vez en un creador, en un innovador, en una fuente de nuevas ideas que enriquezcan su mente y su espíritu.

Somos los intermediarios entre la tradición y el futuro. Debemos elaborar programas, reciclar ideas, costumbres y prácticas que a veces deben ser reformadas o volver a ser utilizadas, ya sea recuperando una óptica que quizás los usos y las costumbres hicieron dejarlas de lado, siempre con la consigna de mejorar la calidad del método, que en última instancia es la gran riqueza de la Masonería, y la que le ha permitido subsistir, manteniendo los mismos antiguos Linderos, pero actualizando sus significados.

En los Templos del Escocismo se vuelca el total de la dedicación, a conocer los fundamentos filosóficos de los grandes pensadores, para que su comprensión ilumine el camino de los extraviados que, enfrentados al siglo XXI, giran sin sentido en un laberinto de materialismo falto de fundamento humanista.

La historia de las religiones ocupa un lugar importante dentro de este complejo didáctico. Una permanente discusión gira alrededor de la existencia de vínculos históricos entre la doctrina masónica y las religiones actuales o del pasado

A pesar de que la Masonería como institución no debe actuar abiertamente, es imprescindible el tratamiento de temas políticos, sociales y económicos que permitan al Maestro un adecuado conocimiento del andamiaje sobre el que debe desarrollar sus elucubraciones filosóficas y aplicarlas en el mundo profano

Difícil tarea esta que esboza el Escocismo, pues de no actuar así, se construiría una estructura elitista, inefectiva y divorciada de la realidad. No debe ni puede quedar nuestro trabajo solo en las tenidas y templos que habitamos.

RITO R.·. E.·. A.·. A.·.

Vamos aquí abordar el tema desde las dos acepciones difundidas en nuestra Masonería.

La primera define al rito como un sistema progresivo, gradual y completo destinado a conducir al masón desde la recepción de la luz hasta la plenitud del desarrollo del arte real a través de sucesivos pasos tendientes a completar el conocimiento cabal del misterio masónico, que no es otro que el misterio profundo de las leyes de la existencia.

La segunda acepción de “Rito” se refiere a todo acto ceremonial o conjunto de símbolos vivientes, reglados y desarrollados bajo formas definidas que tienen por fin conducir a los participantes de una ceremonia, a un medio iniciático, acuciando la imaginación y elevando el espíritu.  Requiere por parte del participante una profunda adhesión y consubstanciación.

Este concepto de rito se confunde con el de ritual o compendio de elementos necesarios para el completo desarrollo de las ceremonias masónicas. Además, adosados a los rituales, se incluyen el agregado de procedimientos o prácticas basadas en costumbres, tradiciones, usos regionales o modalidades aceptadas. Estos rituales se han diversificado en grado sumo a través de la historia de la masonería especulativa, existiendo autores idóneos en la materia que hablan de más de 300 rituales propuestos, analizando en uso hasta 154 de ellos a través de las logias que pueblan el mundo.

Las potencias masónicas que adoptan como sistema el R.·.E.·.A.·. y A.·. permiten la utilización de distintos rituales en las ceremonias de sus LL.·. Simbólicas. Esto trae algunas dificultades, pues Logias que practican rituales especiales como el de Schröeder, Escocés de Edimburgo o Emulación, a veces consideran que no están insertas en la carrera del Escocismo, olvidando que todo M.·. Masón tiene la posibilidad de acceder a los grados de este cuerpo si se le reconocen las condiciones básicas necesarias, independientemente de la forma ritualista que hayan practicado en el simbolismo.

RESUMEN

Finalizando en el Escocismo, llevando a cabo el REAA y cumpliendo con la regularidad, esto siempre estará cumplido cuando:

  1. Se invoque y glorifique al Gran Arquitecto del Universo
  2. Este presente el Volumen de la Ley Sagrada en el Altar de los Juramentos
  3. Se haga referencia a los textos fundadores (Constituciones y Reglamentos de 1762 y Grandes Constituciones de 1786)
  4. El uso de los lemas Ordo Ab Chao y Deus Meunque Jus
  5. El respeto por el enfoque iniciático
  6. La obligación de no mixidad, las mujeres no son admitidas en las reuniones rituales en las Logias.
  7. La naturaleza abierta y sin dogma de su espiritualidad.